LA FABRICACIÓN DESCARBONIZADA

Innovación y eficiencia para fabricar papel con menos agua y menos energía, y convertir los residuos del proceso en recursos, profundizando en el uso en cascada de la materia prima en simbiosis con otras industrias, es la filosofía de trabajo de la gente del papel. Una bioindustria que genera empleo estable y cualificado para los expertos en las tecnologías más avanzadas, para los comprometidos con el medio ambiente, para los interesados en la industria del futuro.

La búsqueda de la mayor eficiencia tanto medioambiental como económica a lo largo de todo el proceso de fabricación es el objetivo de la bioindustria circular de la celulosa y el papel. Y las claves de esa estrategia industrial se encuentran tanto en la optimización del uso de las materias primas y el agua como en la gestión de los residuos del proceso y la eficiencia energética y la descarbonización.

Informatización, automatización y robotización de los procesos, con el foco puesto en los aspectos medioambientales, la calidad y la innovación son factores que definen el trabajo papelero, a cargo de una plantilla cualificada, estable y con bajo índice de rotación. La seguridad y la formación continua son prioritarias en la gestión del capital humano en el sector.

DESCARBONIZACIÓN

En el proceso de descarbonización en que está inmerso el sector papelero en España y en el resto de Europa el mix de combustibles, la cogeneración y la eficiencia energética son la clave para contribuir para alcanzar en 2050 la neutralidad climática en Europa, objetivo con el que el sector está comprometido. 

Actualmente el 33% del combustible utilizado en el sector es biomasa o biogás, frente a un 23% en 2008. Y prácticamente el resto del combustible empleado es gas natural (66%). El sector papelero produce la mayor parte de la energía que consumen sus fábricas en plantas de cogeneración situadas al lado de las instalaciones fabriles que suman en su conjunto 1.086 MW de potencia instalada.

USO EFICIENTE
DEL AGUA

El uso total de agua en las fábricas españolas de celulosa y papel se sitúa actualmente en 109 millones de m3 anuales, lo que significa la mitad de agua que en 1990, mientras la producción se ha incrementado más de un 65% desde el inicio de la década de los noventa. Esto significa que se ha conseguido desacoplar la producción de celulosa y papel del consumo de este recurso natural.

No hay que olvidar además que solo una pequeña parte de esos 109 millones de m3 de agua que se usan en la producción de celulosa papel se consume realmente durante el proceso, mientras que el agua restante (93,7 millones de m3) se devuelve depurado al medio receptor. Actualmente el sector ha alcanzado los niveles de máxima exigencia que permiten las Mejores Técnicas Disponibles en todos los parámetros que miden la calidad de los vertidos.

VALORIZACIÓN
DE LOS RESIDUOS
DEL PROCESO DE FABRICACIÓN

El 79% de los residuos de fabricación se valorizan hoy por distintas vías (valorización energética fundamentalmente en la propia fábrica, uso directo agrícola, compostaje, uso como materia prima en otras industrias como la cementera o la cerámica, etc.).

Más información (descargas)

Memoria de Sostenibilidad del papel 2018

La fabricación descarbonizada