Es natural porque la madera, la materia prima con la que se fabrica el papel, procede del árbol. Y es renovable porque el árbol se regenera, vuelve a crecer, y se vuelve a plantar.
Además, el papel usado se recoge y se recicla masivamente: se envía otra vez a la fábrica papelera para convertirlo en papel nuevo. Y si algún producto papelero no entrase en el circuito de reciclaje, por su carácter biodegradable se volvería a integrar en la naturaleza de la que procede en un breve lapso de tiempo.
Hay un papel para cada necesidad: más de 500 tipos de papeles. A lo largo del día utilizamos constantemente el papel para comunicarnos, para crear arte y cultura y disfrutar de ellas, para estudiar, para cubrir necesidades higiénicas y sanitarias, para distribuir, almacenar y transportar todo tipo de mercancías…
Los consumidores valoran mucho el papel por sus ventajas medioambientales y por su utilidad. Según una encuesta de SigmaDos, el nivel de satisfacción del consumidor español con los productos papeleros es de 7,7 sobre 10.
El papel se fabrica con las fibras de celulosa que hay en la madera. Cuando esa fibra se utiliza por primera vez se llama fibra virgen y cuando a través del reciclaje la recuperamos y la volvemos a utilizar como materia prima para fabricación de papel la llamamos fibra reciclada. Pero en realidad se trata de la misma fibra en momentos diferentes de su ciclo de vida
Partiendo de la madera, primero se separan las fibras (unidas por una especie de pegamento denominado lignina) “moliendo” la madera o disolviendo el pegamento con calor y productos químicos. Algo parecido a lo que hacen las avispas, que mastican la madera y hacen una pasta con la que construyen sus nidos de papel.
Para fabricar el papel, las fibras de celulosa -vírgenes o recicladas- se mezclan con agua en un gran recipiente llamado pulper, y esa mezcla pasa a la máquina papelera. En la máquina, la mezcla de agua y fibras se coloca sobre una larga banda conducida por rodillos. A continuación se va retirando el agua por varios procedimientos: gravedad, vacío, presión y secado. Y finalmente obtenemos una enorme hoja de papel, que se enrolla para formar una bobina.
Una moderna línea de producción de papel puede llegar a medir 200 metros de largo y ocupar un espacio tan grande como dos campos de fútbol. Tiene más potencia que 500 coches juntos. Tiene hasta 5.500 km de cables, 100 km de tuberías y cientos de válvulas. Es totalmente automática y se maneja con hasta 50 pantallas y teclados de ordenador. Cientos de sensores y escáneres de última generación se ocupan de los procesos de control.
El papel ha acompañado a la humanidad, desde su invención en China hace dos mil años, innovando y aportando soluciones tecnológicas a los desafíos que van presentando a lo largo del desarrollo de la civilización.
El papel lo inventaron los chinos hace más de 2000 años. Esos dos milenios de historia se resumen en cuatro etapas:
Infografía
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